En aquella época en la que la tierra estaba llena de gigantes y maldad, se destacó un hombre llamado Noé. Era un hombre justo, fiel a los mandamientos de Dios e hizo la voluntad de Dios. Incluso en medio de la oscuridad, el corazón de Noé se llenó de compasión por su prójimo. Ve la corrupción y la violencia que asolan la tierra, y su alma lamenta la condición de la humanidad. Pero Noé encontró gracia ante los ojos del Señor debido a su firme fidelidad y justicia. Dios en Su infinita sabiduría habló a Noé y le reveló Su plan de juicio en la tierra. Le ordenó a Noé que construyera un arca enorme como refugio para Noé, su familia y todos los seres vivientes. Noé comenzó esta difícil obra con una fe inquebrantable. Reunió los materiales necesarios y trabajó duro para cumplir las instrucciones precisas de Dios. Mientras trabajaba, la gente a su alrededor se reía de él. No podían entender lo que dijo Noé sobre el juicio venidero, ni el significado del arca que construyó. Pero Noé se mantuvo ...